ethos & pathos

unidad de pensamiento por la etica social

Limites

Río Navia. Fuente: http://blog.educastur.es/

[…] El reconocimiento de los límites ecológicos y de la naturaleza depredadora del capitalismo, que visualizamos actualmente con mayor intensidad, permite albergar la esperanza de una gestión económica diferente. Una gestión donde es imprescindible el control público y democrático de las grandes empresas y del conjunto del sistema financiero, anulando de esa forma el criterio de la rentabilidad, y un modelo de producción y consumo donde el empleo de recursos sea coherente con los recursos que podemos obtener de la naturaleza. En términos ecológicos no se trata de una opción, sino de una imposición externa. En términos sociales, y si queremos evitar la degradación social de la ciudadanía, también.

[…]

Alberto Garzón Espinosa. La crisis del capitalismo. The Huffington Post. 07/06/2012

Principios y valores del decrecimiento (Carlos Taibo)

Penedo de Aballón

1. La primacía de la vida social frente a la lógica frenética de la producción, el consumo y la competitividad. Es difícil imaginar que esa primacía se consolida si antes no hemos conseguido salir, y con claridad, del capitalismo.

2. Ocio creativo, frente a las formas de ocio, siempre vinculadas con el dinero y con el consumo, que se nos ofrecen por doquier. En tal sentido, el decrecimiento acarrea una crítica radical de la mayoría de las formas que ha acabado por asumir la industria cultural que nos acosa por todas partes.

3. El reparto del trabajo, una vieja y clásica demanda sindical que infelizmente fue perdiendo fuelle con el paso del tiempo, como si el sálvese quien pueda hubiese penetrado de lleno en la práctica cotidiana de los sindicatos.

4. El establecimiento de una renta básica de ciudadanía -un ingreso mínimo que beneficie a todos- para atender a los problemas, innegables, que se revelarán al amparo de la aplicación de un programa de decrecimiento. La de la renta básica es, por lo demás, una propuesta lógica una vez se reconoce el derecho a existir: hay que garantizar ese derecho reconociendo otros que le den sentido pleno.

5. La reducción del tamaño de muchas de las infraestructuras productivas, administrativas y de transporte. La globalización capitalista, en su dimensión de proyecto claramente centralizador y mastodóntico, ha hecho posible un irracional crecimiento del tamaño de las infraestructuras, subvencionadas con recursos públicos en provecho de los intereses y de los beneficios de una minoría.

6. La recuperación de muchos de los elementos de la vida local, frente, una vez más a la lógica de la globalización en curso. Esa recuperación debe asentarse en lugar central en una demanda de descentralización y descomplejización, y debe traducirse en un renacer de la vida rural frente a las megalópolis -las grandes ciudades- forjadas en los últimos decenio. Entre las consecuencias de este proceso se hallará, por fuerza, la reaparición de fórmulas de democracia directa y autogestión.

7. En el terreno individual, la sobriedad y la sencillez voluntarias, dos elementos característicos de la vida de muchos de nuestros antecesores que han sido literalmente arrasados por la sinrazón del capitalismo y de sus reglas. No está de más incluir en este terreno la defensa de proyectos que hacen de la lentitud -la educación lenta, la comida lenta- un aspecto poderosa y saludablemente articulador de la vida socia recuperada.

Carlos Taibo. El decrecimiento explicado con sencillez. Los libros de la catarata, 2011. pp. 51,52 y 53.

Fotografía: Penedo de Aballón. Parque Histórico del Navia

Prosperidad sin crecimiento (II)

Surf al atardecer

La dificultad estriba en que la sociedad de consumo se ha apropiado de toda una vasta gama de bienes materiales y de procesos en su propio beneficio. Sin duda no somos la primera sociedad que le asigna a las cosas un significado simbólico. Pero somos los primeros en transferir tantas funciones sociales y psicológicas a la búsqueda de lo material.

Nuestro sentido de identidad, nuestras manifestaciones de amor, nuestra búsqueda de sentido, hasta nuestros sueños y deseos se expresan a través del lenguaje de las mercancías. Los más fundamentales interrogantes que nos hacemos sobre el mundo y nuestro lugar en él se manifiestan a través del consumo. El acceso ilimitado a los bienes materiales sustituye a nuestros deseos de libertad; y, a veces, hasta a a la inmortalidad.

JACKSON, TIM. Prosperidad sin crecimiento. Integral. nº 387. 2012. pp. 28-35

(Extracto del libro Prosperidad sin crecimiento)

Fotografía: Surf al atardecer de Asturpaco en Flickr

"Con ella y no contra ella"

Atardecer en el Puerto de La Garganta

También el medio natural desempeñó una función de importancia en aquella sociedad, porque al poseer metas espirituales reducía al mínimo las exigencias materiales, lo que la permitía vivir con la naturaleza y no contra ella, como acontece ahora, dado que el consumo y la abundancia de bienes eran tenidos por negativas e indeseables. Al ser el orden social concejil y comunal un vasto agregado de aldeas, en el que cada comunidad debía subsistir con lo local, la preservación del medio se convertía en una exigencia estructural. La inexistencia de ciudades, por la no ausencia o extrema debilidad del Estado, siempre funestas medioambientalmente, contribuía al mismo fin, lo mismo que el amplio consumo humano de frutos y hierbas silvestres, que limitaba la actividad agrícola, estando el resto ocupado por un bosque alto interminable, que aún existía como tal en el siglo XV y que fue liquidado en el XIX, entre otras cosas, por la aplicación de las leyes sobre desamortización civil impuestas por el ente estatal liberal y constitucional, para robustecerse, crear el capitalismo y debilitar al elemento popular. Finalmente  el ideario de amor a las y los iguales se hacia extensivo a la naturaleza.

MORA, Felix Rodrigo. Defender el comunal frente a un nuevo proceso desamortizador. Revista ‘Soberanía alimentaria, biodiversidad y culturas’. Disponible en <revistasoberaniaalimentaria.wordpress.com/> Consultado el 22-03-2012

Fotografía: Atardecer en el Puerto de La Garganta de Modo_Bulb

Prosperidad sin crecimiento (I)

                   Velero solitario - Azul

La opulencia genera, y tiene como fundamento, la continuada producción y reproducción de novedades para el consumo. Pero la novedad permanente refuerza la ansiedad y debilita nuestra capacidad para proteger las metas sociales a largo plazo. Al hacerlo, termina por socavar también nuestro bienestar y el de quienes nos rodean. En algún lugar de este camino, acabamos perdiendo la prosperidad compartida que en un principio buscábamos.

Nada de esto es inevitable. No podemos modificar los límtes ecológicos. No podemos alterar la naturaleza humana. Pero podemos crear y recrear el mundo social. Sus normas son nuestras normas. Sus visiones son nuestras visiones. Sus estructuras e instituciones dan forma y son conformadas por esas normas y visiones. Es aquí donde la transformación es necesaria.

JACKSON, TIM. Prosperidad sin crecimiento. Integral. nº 387. 2012. pp. 28-35

(Extracto del libro Prosperidad sin crecimiento)

Fotografía: Velero solitario - Azul de David Gorgojo en Flickr

Fortaleza

Caminando hacia el Seixo!

Educar en la constancia es más que apelar al necesario esfuerzo y trabajo, sin duda imprescindibles. Se requiere algún horizonte y enfoque para la labor, para la tarea, con una determinada orientación y finalidad y con una definida motivación. Para afrontar la incapacidad para la coherente persistencia se requiere el cultivo personal y social de la firmeza. Ésta no es simple contundencia impuesta, sino el cuidado de la fortaleza y la entereza, decisivas para confirmar, consolidar y validar posturas, para hacer valer las buenas razones y defenderlas. Hemos de hacerlo a pesar de nuestras propias incongruencias y contradicciones, que no han de paralizar nuestro afán y nuestro tesón, sino que han de orientarse también hacia nosotros mismos.

GABILONDO, Ángel. “Constancia e insistencia”. El País. 14 de marzo de 2012. Disponible en: http://blogs.elpais.com/el-salto-del-angel/2012/03/constancia-e-insistencia.html [Consultado el 14 de marzo de 2012]

Fotografía: Caminando hacia el Seixo! de Javi Fernández en Flickr

l-i-f-e-g-o-e-s-on:   (by COHEK)


¿&#8230;cómo es posible compar o vender el cielo o el calor de la tierra?. No comprendemos estas ideas si no somos dueños de la frescura del aire ni del reflejo del agua. ¿Cómo podríamos comprarlos o venderlos?, pero tomaremos una decisión, el gran jefe de Wáshington podrá confiar en lo que diga el jefe Seattle con tanta seguridad como la que pueda tener en el transcurrir de las estaciones del año. Mis palabras son como las estrellas, nunca tienen ocaso. Cada partícula de esta tierra es sagrada para mi pueblo. Cada brillante aguja de un pino, cada grano de arena de las playas, cada gota de rocío de los sombríos bosques, cada calvero, el zumbido de cada insecto, todos son sagrados en la memoria y en la experiencia de mi pueblo. La savia que asciende por los árboles lleva consigo el recuerdo de los pieles rojas. 


Fragmento de la carta del Jefe Seattle al presidente Franklin

l-i-f-e-g-o-e-s-on:   (by COHEK)


¿…cómo es posible compar o vender el cielo o el calor de la tierra?. No comprendemos estas ideas si no somos dueños de la frescura del aire ni del reflejo del agua. ¿Cómo podríamos comprarlos o venderlos?, pero tomaremos una decisión, el gran jefe de Wáshington podrá confiar en lo que diga el jefe Seattle con tanta seguridad como la que pueda tener en el transcurrir de las estaciones del año. Mis palabras son como las estrellas, nunca tienen ocaso.

 Cada partícula de esta tierra es sagrada para mi pueblo. Cada brillante aguja de un pino, cada grano de arena de las playas, cada gota de rocío de los sombríos bosques, cada calvero, el zumbido de cada insecto, todos son sagrados en la memoria y en la experiencia de mi pueblo. La savia que asciende por los árboles lleva consigo el recuerdo de los pieles rojas.


Fragmento de la carta del Jefe Seattle al presidente Franklin

(vía mennulara)

Cualquier hombre es todos los hombres

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Entonces comprendí que su cobardía era irreparable. Le rogué torpemente que se cuidara y me despedí. Me abochornaba ese hombre con miedo, como si yo fuera el cobarde, no Vincent Moon. Lo que hace un hombre es como si lo hicieran todos los hombres. Por eso no es injusto que una desobediencia en un jardín contamine al género humano; por eso no es injusto que la crucifixión de un solo judío baste para salvarlo. Acaso Schopenhauer tiene razón: yo soy los otros, cualquier hombre es todos los hombres, Shakespeare es de algún modo el miserable John Vincent Moon.

Fragmento de La forma de la espada, de Jorge Luis Borges



BORGES, Jorge Luis. La forma de la espada. En: Ficciones. 1ª ed. Emecé: Barcelona, 1996. pags. 135-143

Fotografía: img_9757 de Rubén Marcos en Flickr



Playas de Santa Gadea Y Peñaronda (Tapia de Casariego y Castropol)

Los núcleos rurales tienen un carácter singular, pues ellos mantienen la identidad del poblamiento tradicional, por lo tanto están dotados de un fuerte valor simbólico. Son contenedores de la población, por lo tanto, necesitan servicios y dotaciones. Y finalmente, son soportes y generadores de actividad, y por ello necesitan margen para activar la economía; no cualquiera y a cualquier precio, sino la que añada valor manteniendo el flujo vital y la variedad de los procesos en el sistema rural, ofreciendo innovación y originalidad.

Artículo de Fermín Rodríguez Gutiérrez en la revista Ería



RODRÍGUEZ GUTIÉRREZ, Fermín. El enfoque de las capacidades para la gobernabilidad del territorio. Ería: Revista cuatrimestral de geografía, 2004, nº 63, págs. 107-115. [Disponible en http://dialnet.unirioja.es/servlet/fichero_articulo?codigo=977409&orden=68893]

Fotografía: Playas de Santa Gadea Y Peñaronda (Tapia de Casariego y Castropol) de picurriellu1 en Flickr

Ya veremos

Nuestro pequeño Stonehenge

En la excelente entrevista realizada por Cristina Fanjul a Martín Amis, publicada en este periódico, el escritor afirma que no todas las culturas son iguales, porque algunas son moralmente superiores. También a mí me lo parece, por más que cultura sea un término abierto a diferentes definiciones, aunque no a todas. La cultura del ojo por ojo se vio superada por otra superior que es la del perdón. Los logros culturales europeos, que suelen ser además logros éticos y del espíritu, no impiden monstruosidades como el nazismo, pero, al menos, millones de personas lo perciben como algo monstruoso, como la desviación del camino correcto. En conflictos de convivencia no importa en qué dios crea nuestro vecino, sino cuál es su percepción de humano. El gran jefe indio Noah Sealth escribió una carta al presidente Franklin en respuesta a su propuesta de crear una reserva: el murmullo del agua es la voz del padre de mi padre, escribió este Dersu Zala siux, portavoz de una ancestral cultura oral: Después de todo quizá seamos hermanos. Ya veremos. Sabemos una cosa que quizá el hombre blanco descubra un día: nuestro Dios es el mismo Dios. Respetemos lo que nos respeta. Contruyamos una cultura que no sea un mero amontonamiento de siglos, sino una proclamación de la dignidad del hombre, desde los actos no sólo con palabras; una cultura del diálogo frente a la ira. Pero existen jerarquías morales. Dime qué entiendes por prójimo y te diré si nuestra cultura es la misma o si son compatibles. En dicha carta del jefe indio hay ecos de Homero, Séneca, San Francisco y los actuales movimientos de defensa medioambiental. Dónde está el matorral? Destruido. ¿Dónde está el águila? Desapareció. Termina la vida y empieza la supervivencia. Quizá vienen tiempos duros. Ya veremos.

Artículo de Eduardo Aguirre

Aguirre, Eduardo. “Ya veremos” [sección de opinión Al trasluz] Diario de León. 29 de noviembre de 2007. <http://www.diariodeleon.es/noticias/opinion/ya-veremos_355731.html> [consulta 29 de febrero de 2012]

Fotografía: Nuestro pequeño Stonehenge de Robert_in en Flickr